BELINDA

Un cuento

Día 9

Hoy no me levanto de la cama. Ayer Belinda no me encontró en la tienda de productos ecológicos pero si vuelvo al taller es posible que venga a verme. No quiero verla. Me mete ideas negativas en la cabeza.

Mi padre no ha dado por culo en toda la mañana. Debe pensar que estoy en el taller.

Por la tarde ha venido Alfredo para ver si estaba bien. Le digo que sí, que me dolía un poco la cabeza, pero que ya me encuentro mejor. Pregunta por mi padre, le digo que se ha marchado a casa de su hermana de visita; es mentira, pero qué más da. Alfredo es serio, pero se preocupa de mí. Es un punto a su favor. Me hace prometer que mañana iré porque de lo contrario vendrá él con los chicos a sacarme de la cama y sabe que eso no me hace gracia; no quiero ver a esa pandilla de degenerados pululando por aquí y que mi padre los vea. Le respondo que sí, que iré, que me dolía la cabeza. No sé si se lo cree, me da igual. Me dice que le diga a papá, cuando vuelva de excursión, que le gustaría hablar con él. Insisto en que sí para ver si se va de una vez el pelmazo este. Es buen tío pero empieza a cargarme. No pienso decirle nada al viejo; ya solo faltaba, que se meta en mis asuntos.

Deja un comentario