
Día 16
Han pasado semanas, creo, desde que volví al taller. He recuperado mis rutinas. Tan solo eso, rutinas.
No he vuelto a Praga. No me da la vida. No sé qué harán mis ranas, ni las piedras que fabrican ondas, no sé si mi violín seguirá allí. Me da igual.
No sé si Belinda estará allí. No ha venido a verme. No quiero que venga a verme. Pero sé que lo hará, un día lo hará y no sé como la recibiré. No quiero verla. No quiero oírla. Tengo miedo de verla, de que me hable, de sus mensajes.